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ÉXITO Y FRACASO EN LA PLANEACION ESTRATEGICA (Primera Parte)
Enrique Mieses
Porqué algunas Empresas son Exitosas con la Planeación Estratégica y otras no lo son
La mayoría de las empresas y gerentes, en sentido general, hablan de la planeación estratégica, conocen y enumeran los beneficios que de ella se obtienen, pero realmente en la práctica no logran obtenerlos.
Varias y diferentes son las razones para la obtención de resultados mediocres y muchas veces catastróficos que han conducido a tantas empresas al despeñadero o las han colocado al borde del colapso económico, del colapso existencial o las han sumido en un estado de aletargamiento, como "zombies" o muertos vivientes.
Sin embargo resulta más productivo y beneficioso determinar y analizar los factores que hacen de la Planeación Estratégica una de las armas más poderosas para la determinación y logro de los objetivos y el éxito empresarial, por el que tan denodadamente luchan tantos gerentes.
Vamos a iniciar por el principio, el proceso de análisis de la Planeación Estratégica, para tener una visión de conjunto del origen (qué, porqué, cuándo, dónde, cómo y quién) de la necesidad que tiene la empresa de elaborar un Plan Estratégico y ponerlo en ejecución.
ORIGEN DE LA PLANEACION ESTRATEGICA
La mayoría de los autores que han desarrollado el tema de la Planeación Estratégica coinciden en que "es un proceso formal de planeación a largo plazo que los gerentes utilizan para definir objetivos organizacionales y determinar cómo alcanzarlos".
Sin embargo, no advierten acerca del peligro de caer en la parte mecánica de un proceso que es inminentemente creativo e innovador, para el cual se necesita tener suficientemente desarrollado el lado derecho del cerebro.
No obstante, muchos gerentes toman cursos y/o celebran seminarios talleres de Planeación Estratégica para aprender a dominar la mecánica de los procedimientos que se usan para elaborar un Plan Estratégico, desde las técnicas de recolección de información hasta el más mínimo detalle del formato de presentación del plan elaborado y olvidan que, más que todo, la Planeación Estratégica es un producto del pensamiento estratégico, como dice Keniche Omae en su obra "La mente del Estratega".
Todos sabemos que el mundo de los negocios adoptó la Planeación Estratégica del mundo militar. Es decir que la Planeación Estratégica, siendo de origen militar, ha sido utilizada, desde hace ya bastante tiempo, por los empresarios y gerentes para la lucha por la conservación y la conquista de mercados.
Por eso es que los grandes estrategas que recuerda la historia fueron los grandes militares de su época: Napoleón Bonaparte de nuestra historia reciente y Alejandro Magno (Alejandro el Grande) de la historia antigua.
Son estas las dos figuras de más fácil evocación como planeadores estratégicos militares y parece ser que ninguno de ellos hizo ningún curso o seminario de Planeación Estratégica, ni rindió culto a ningún procedimiento diseñado para elaborar un Plan Estratégico.
Esto implica que la Planeación Estratégica, más que un proceso, es una forma de pensar y actuar con sabiduría basado en principios de la naturaleza, para lo cual se utiliza el lado derecho del cerebro, que es donde anida el pensamiento innovador, la creatividad, la ensoñación y la imaginación.
Nuestra sociedad y los sistemas de educación de nuestros países, desde hace mucho tiempo, vienen promoviendo el desarrollo del intelecto en base a desarrollar el lado izquierdo del cerebro que es la cuna del pensamiento lógico racional. Casi todos los ejercicios de los cursos del sistema educativo tienden a desarrollar nuestro lado izquierdo del cerebro.
Por esta razón, hoy en día, tenemos a la mayoría de las personas con una estructura cerebral desarrollada para la lógica racional, lo evidente, o formadas para ser mecanicistas, que solo saben seguir instrucciones y hay muy pocas personas con un nivel de desarrollo cerebral que les permita pensar de manera estratégica.
Por otro lado, observamos que la mayoría de las personas que han podido desarrollar el lado derecho de su cerebro están en el campo artístico y muy pocas en el campo comercial. En otras palabras, la mayoría de las personas que están en el campo comercial, empresarial, de negocios o económico tienen más desarrollado su lado izquierdo del cerebro.
Por lo tanto, se hizo necesario crear un procedimiento que todas esas personas puedan seguir para desarrollar un Plan Estratégico. Es decir: paso No.1, paso No.2, paso No.3, etc., que sea lo más parecido posible a lo que podría ser el proceso mental que se ejecuta en la mente de un genio de la estrategia cuando elabora un Plan Estratégico. Ese procedimiento es lo que conocemos hoy en día como Proceso de Planeación Estratégica.
De manera que este procedimiento pone en evidencia la falta la creatividad característica del hemisferio cerebral izquierdo y por tanto es probable que la mayoría de los planes sean muy parecidos o que la diferencia entre ellos sea muy pequeña. O sea que la diferenciación principal, en la realidad, está en la ejecución del plan y no en su elaboración. De esta forma la implementación del plan pasa a establecer la verdadera diferencia entre un plan exitoso y uno que no lo es.
Pero, a pesar de todo esto y aún cuando el plan pueda desarrollarse exitosamente, no es garantía del éxito de la empresa, aunque se hayan logrado y sobrepasado los objetivos y las metas, porque el éxito del plan al lograr sus objetivos es una cosa y el éxito de la empresa es otra cosa.
Esto resulta evidente cuando nos hacemos la siguiente pregunta: ¿cuál es la garantía de que hemos estado persiguiendo los objetivos correctos, pertinentes y realmente prioritarios? La respuesta a esta pregunta podría llenarnos de terror al comprobar que la fijación de nuestros objetivos no tiene una base de sustentación sólida en la cual podamos confiar.
De manera, que la determinación y fijación de objetivos pasa a tomar una nueva e importante dimensión para el éxito de una empresa, de una gestión o de una gerencia en particular.
Segunda Parte
Autor: Enrique Mieses
Sitio Web: Marketing Ya
Remitido para publicación por el autor.
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