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Integración
José Camilo Daccach T.
Quienes estén preparados para integrarse con sus proveedores y sus clientes serán los que llevarán la delantera en el proceso de implementación del comercio electrónico.
Los sistemas de información iniciaron como soluciones puntuales a cargas de trabajo impuestas por requerimientos gubernamentales, por lo menos en nuestro medio. Los gobiernos imponían una serie de reqIuerimientos sobre las empresas, iniciando por las más grandes, y eventualmente llegando hasta las más pequeñas, requerimientos que aunque no agregaran valor, había que cumplir. Esto dio paso a las aplicaciones inicialmente en el área contable y de nómina. El costo en ese entonces de los equipos, el poco conocimiento sobre las tecnologías en sí mismas, y la falta de aplicaciones disponible, hizo de cualquier proyecto de informática una odisea.
Con la reducción de costos y la necesidad de ser más competitivos, al igual que con el desarrollo asombroso de la industria del software, se empezaron a implementar aplicaciones integradas entre sí que permitían que una transacción en la nómina, se viera reflejada directamente en la contabilidad. Igualmente una factura automáticamente cargaba la cuenta por cobrar al cliente y descargaba el inventario, todo a una velocidad y precisión asombrosa.
Los primeros sistemas integrados no tuvieron en cuenta la necesidad de colaboración entre los diferentes departamentos, simplemente replicaban información, haciendo duplicidad de registros. Si una aplicación, por ejemplo de Crédito en una entidad financiera requería información del cliente, tendría su propia base de datos de clientes. Consecuentemente, el departamento de cuentas de ahorro de la misma institución financiera también tendría su aplicación para cuentas de ahorro, y obviamente requeriría su base de datos de clientes. En ese entonces, los clientes de un departamento no tenían "nada que ver" con los del otro departamento, e inclusive compartir la información se consideraba como si fuera "espionaje", como si se estuvieran "robando" los clientes de un departamento al otro. La integración en estas aplicaciones se podría considerar como funcional, es decir, cada función tendría a su disposición toda la información que requiriera para desempeñar estas funciones, sin importar que esa misma información estuviera en otra parte de la empresa. En aquel entonces, también impedimentos tecnológicos como falta en el desarrollo de las comunicaciones, medios de transmisión confiables y de alta velocidad, impedían depender de información remota, lo que obligaba a tenerla toda localmente. Adicionalmente, el desarrollo de la plataforma tecnológica que hoy conocemos como redes eran muy precarias y se basaba todo en sistemas centrales con terminales remotas.
Con los cambios de filosofía administrativa de atención centralizada en el cliente y la prestación de servicios integrales para el mismo, se vio la necesidad de efectuar integración interdepartamental. Esto llevó a tomar un diseño basado en funciones, para reformarlo a uno basado en entidades, es decir, que si se requería información del cliente en la compañía, esta estaría en un solo sitio y sería compartida por todas las aplicaciones que lo requiriesen. Igual sucedía con todos los demás elementos susceptibles de producir información compartida, como los productos, los proveedores, las cuentas contables, etc.
Igualmente aparecieron cambios estructurales, no solo en la arquitectura informáticas, introduciendo conceptos de Cliente/servidor y de distribución de datos, sino también presentando las tecnologías a costos razonables para implementarlas. Igualmente nació la necesidad del desarrollo acelerado de aplicaciones y por primera vez se ven los profesionales del área de la informática desarrollando herramientas para mejorar el desempeño en su propia área.
Toda esta integración ocurría al interior de la empresa, ya que hasta aquí, era impensable conectarme dentro del concepto de empresa ampliada, con mis proveedores y clientes. Salta entonces al estrado la Internet proveyendo una oportunidad inmejorable tanto en costo como disponibilidad y resultado, de comunicación con proveedores y clientes. Ahora entonces se presenta el dilema de comunicar e integrar mi sistema de ordenes de compra con el sistema de pedidos de mi proveedor, al igual que el de facturación de mi empresa con el de cuentas por pagar de mi cliente.
Es en este nivel de integración, suponiendo que están superados todos los demás niveles que hemos discutido (funcional, interdepartamental) es el que cobra importancia como ventaja competitiva para el futuro cercano. En la medida en que se puedan integrar todos los componentes de la cadena productiva, de suministro y de distribución, se puede brindar realmente una ventaja competitiva, siempre y cuando esta integración se efectúe con base en tecnología y que permita que se pueda desarrollar el flujo de información a la velocidad de las comunicaciones electrónicas. Quienes estén preparados para integrarse con sus proveedores y sus clientes serán los que llevarán la delantera en el proceso de implementación del comercio electrónico.
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