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Comunicaciones Efectivas por Internet (III)
José Camilo Daccach T.
La comunicación por Internet tiene muchas ventajas, y precisamente por la facilidad de uso de las mismas, hacen que su efectividad se vea en peligro.
Cuadro triple derecha
En el desarrollo del tema hemos establecido tres herramientas básicas disponibles: El correo electrónico, el ambiente Web, y la mensajería instantánea. Ya presentamos el tema del correo electrónico tanto en sus objetivos como en ejemplos de aplicación práctica. En esta edición nos corresponde darle trámite al tema del ambiente Web.
Ambiente WEB
Las tecnologías Web existen apenas hace poco más de 10 años como lo conocemos hoy. Basado en el formato HTML (lenguaje de marcado de hipertexto) y en el protocolo HTTP (que es el que permite que las páginas Web se vean) se abrió una ventana a un mundo de información, ventana tanto para los que quieren consultar contenido como para los que quieren publicarlo y compartirlo con los demás. Inicialmente se utilizaba mayormente el texto, porque los formatos precarios de esta tecnología no preemitían nada más. El ambiente que se conoce hoy, con tecnologías altamente desarrolladas en tan solo 10 años, ya permite efectuar un uso apropiado de la imagen, el sonido, el video, y demás elementos multimedia en un punto central conocido como sitio Web, o portal, y de cara a los visitantes o al público objetivo que se escoja, presentar el contenido pertinente.
Para el ambiente Web también se tiene en cuenta el objetivo principal de las comunicaciones: que el receptor ejecute la acción que deseamos. Esto requiere para una correcta operación, seguir un proceso de planeación estratégica para el uso de las tecnologías de Internet (PEI) de tal manera que se pueda identificar el objetivo del sitio, determinar las estrategias de comunicación apropiadas, y sobre todo, los indicadores que permitan medir si se está cumpliendo con el objetivo.
La mayor característica que introduce la Web, además del ambiente gráfico e interactivo, es la posibilidad de medir esa interactividad entre el visitante y el contenido del sitio. Por primera vez se tiene un elemento que permite medir en tiempo real la efectividad de la comunicación para lograr acción en quien la recibe. Dependiendo del objetivo del sitio, la medición se estructura para que arroje los valores pertinentes. Por ejemplo, para una tienda virtual, lo que se quiere es convertir visitantes en compradores. Para un portal para proveedores, la medida puede ser el número de gestiones con proveedores que se hace por la Web.
El ambiente Web tiene tres tipos de aplicación, atendiendo objetivos y públicos específicos. La más conocida es la implementación de sistemas para el público en general, navegantes en la Web, a la que comúnmente llamamos la Internet. El uso de estas tecnologías al interior de una empresa se conoce como intranet, y a ella solo tienen acceso los funcionarios de la empresa. Por último, establecer un sitio de interés para proveedores y socios de negocio de la empresa constituiría una extranet.
Indistinto de la aplicación, la construcción requiere del manejo de tres componentes básicos: diseño gráfico, ingeniería de software, y gestión de contenido. Tres componentes completamente distintos, pero necesariamente integrados. Inclusive, apenas ahora se cuenta con algunos diseñadores gráficos que manejan conceptos de usabilidad para la Web, y con ingenieros de sistemas que conocen cómo desarrollar en ambiente Web, que es muy distinto al desarrollo tradicional de software en ambientes transaccionales. Por último, aunque no se le pone mucho cuidado al contenido, es uno de los factores por los cuales los sitios Web fracasan. El desarrollo gráfico y la ingeniería se ajustan. Sin embargo en nuestra experiencia hemos visto que la generación de un contenido que realmente llame la atención e incite a la acción es difícil de producir y mantener. En este aspecto se debe trabajar para garantizar que la comunicación surta efecto a través de las tecnologías de la Web.
La Web y el correo electrónico se complementan en el proceso comunicativo. La Web ejerce una función de halar ya que exige que la persona vaya al sitio para ver el contenido, mientras que el correo electrónico hace una función de empujar, "metiendo" el contenido en las bandejas de entrada de los usuarios. La combinación de ambas herramientas constituye una estrategia exitosa en procesos como los de comunicación, mercadeo, formación, y relaciones comerciales.
Primera Parte
Segunda Parte
Cuarta Parte
Ultima Parte
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