|
|
Cómo destrozar su propia empresa

Pareciera, por las estadísticas, que los empresarios están de adrede quebrando a las empresas que crean, indica el autor. Solo por "aparentar" el éxito no necesariamente indica que la empresa se encuentre en buenas condiciones.
La dirección de empresas, a diferencia de otras profesiones con más tradición, no tiene un cuerpo de doctrina comúnmente aceptado. A un directivo de empresa que tenga una actuación claramente incompetente, no es posible perseguirle judicialmente, a menos que haya violado además alguna ley, a pesar de que perjudica a otras personas. ¿Qué se puede hacer para castigar al incompetente? De momento, sólo poner de manifiesto cuáles son sus malas decisiones y sus consecuencias.
Este libro pretende ser una introducción a las malas prácticas empresariales, escrito en tono sarcástico, pero mostrando con claridad cómo practicas incluso muy aceptadas o ideas relativamente comunes, pueden en realidad ser nefastas para una organización.
Se presenta una introducción, un capítulo cero y un epílogo, encerrando diez capítulos o prácticas no recomendables, a menos que quiera destrozar su propia empresa.
|