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Bienvenido a casa
Javier Matuk
El asunto del hogar digital siempre tiene a todos hablando y a pocos actuando
El asunto del hogar digital siempre tiene a todos hablando y a pocos actuando. Ya sabe, proveedores de todo tipo de productos y servicios, al querer abarcar más mercado y, sobre todo, subirse al tren de la tecnología y la moda, dicen estar listos para atender "la casa del futuro", esa que hasta ahora hemos visto sólo en las pantallas de televisión o el cine. ¿Por qué?
Pareciera muy sencillo pasar de la oficina o del escritorio, en donde se usan las PC, a la sala de estar, la cocina y hasta la recámara de una casa "digital". Después de todo, los equipos ahora son mucho más económicos y flexibles que antes. Poco a poco van ganando terreno las notebooks, que en sus inicios eran prohibitivas por su precio y demasiado lentas para ser tomadas en serio. Pero con el desarrollo y la mejora en el rendimiento, hoy esas notebooks sirven para casi todo, como escribir este artículo en un avión y ser la máquina "principal" para muchos usuarios. Recuerdo las primeras veces que cargaba con una de estas, era simplemente un "bloc de notas", pues la computadora "de a verdad" siempre estaba en la oficina y nunca pensábamos en poder hacer todo el trabajo en una de esas "portátiles". Las pantallas de "matriz pasiva" eran francamente malas, no se veían nunca. Pero el tiempo ha pasado, la tecnología mejorado, a veces hasta se ha abaratado un poco y viene el siguiente paso: conquistar la casa.
Hay, por supuesto, decenas de tipos de casas. De hecho, tienen mucho en común pero nada igual, si acaso, sirven para "vivir", pero cada una es diferente desde el momento en que se abre la puerta y se da un paso al interior. Mucho nos han platicado los proveedores y ofrecido sus versiones de la casa "del futuro", aquella en donde con solo ingresar, ya sabe quien soy, que necesito, que mensajes tengo, en fin, como en película del futuro. Todo está automatizado, todo interconectado y todo funcionando por medio de una gran conexión a la red. Después de todo, la casa del futuro se convertirá en un "nodo" más de la misma supercarretera de la información, con sus ventajas.
Y también con sus desventajas. No sé si quiero estar tan interconectado y tan automatizado. No sé si necesito en todo momento saber que es lo que sigue, quien está en que habitación, viendo o haciendo que, en fin, tanta "programación" de repente me abruma. Claro, todos tendremos el nivel de "casa digital" que queramos o podamos adquirir, pero vaya, hoy no se necesita un manual del usuario ni ser técnico en nada para vivir una casa. Lo básico está en encender y apagar interruptores y lo más sofisticado sería ver una película en el sistema de cine en casa, que tal vez uno mismo instaló. Pero hasta ahí. Nadie se ha puesto a pensar como sería la vida de la "casa digital" si para que todo funcione hay que leer manuales, memorizar funciones, hacer ensayos tipo prueba/error. ¿Si algo falla? ¿Si no abre la puerta? ¿Si no puedo encender la cafetera en la mañana?
Sí, estoy medio paranoico, pero todo esto surge a raíz de los recientes anuncios de Intel acerca de su plataforma para el hogar digital, conocida como Viiv y la contraparte de Apple, que es realmente un software llamado Front Row. El nombrecito de Intel está medio raro, seguro buscan repetir el éxito de Centrino. ¿Lo lograrán? ¿Apple dejará de ser sólo iPods para el 95% de sus clientes? No lo sé todavía, pero en el futuro de la casa digital, interconectada, automatizada y con casi casi vida propia, el hecho de que algunos fabricantes ofrezcan un punto de partida ya es un avance. Hoy tenemos como que muchas piezas sueltas y el nivel de inteligencia de la casa varía considerablemente.
No sé exactamente que suceda un poco más adelante, pues todos los jugadores querrán llevar agua a su molino o bytes a sus circuitos. Sin duda, el concepto llegó para quedarse y viviremos con él en el futuro. Lo interesante será saber quien se coloca en los primeros lugares y, sobre todo, si los habitantes de millones de hogares le dan la bienvenida a todo lo digital.
Autor: Javier Matuk
Sitio Web: www.matuk.com
Tomado con Autorización de Matuk.com
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