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Seleccionando Tecnología
José Camilo Daccach T.
Lo más difícil de la decisión sobre la selección de tecnologías no es la tecnología en si misma, sino el apareamiento entre la tecnología y el nivel de cultura informática de la empresa.
Aunque siempre haya detractores del tema de la planeación estratégica, nuestra experiencia nos ha dado muestras, y cada que tiene oportunidad nos lo refrenda, de la necesidad de efectuar una planeación coherente de la tecnología que se utilizará bien sea en un proyecto puntual al interior de una empresa, o el portal más ambicioso de comercio electrónico.
A pesar del movimiento que se vivió con la temática del año 2000 hacia la modernización de aplicaciones como herramienta de conjurar este posible problema, todavía hay muchas empresas, tal vez más de las que se quisieran, que no cuentan con sistemas de información integrados para atender los requerimientos operativos, las tareas del día a día, ocasionando grandes costos operativos y disminuyendo la capacidad competitiva de la empresa.
Estas empresas están involucradas ahora en procesos de selección, procesos que deben ejecutar a conciencia, porque si hace unos años una equivocación se podía enmendar con otra aplicación y/o decisión, la velocidad de los negocios de hoy no perdonaría una equivocación y la competencia arrasaría con el mercado que no podríamos atender a causa de nuestro deficiente sistema de información. Estas aplicaciones, además de requerimientos funcionales para cada área, necesita también el cumplimiento con reglamentación y normativa en el / los países donde opera, y afortunadamente hay un numero amplio de soluciones que se pueden implementar en forma ágil y obtener beneficios en el corto plazo (un año aproximadamente). Para garantizar el éxito en este tipo de implementación, las aplicaciones no solo deben ser funcionalmente aptas, sino que la organización deberá emprender un proceso de culturización entre su personal para manejar en forma integral la información y resolver alguna problemática que pueda encontrar en el proceso. Por ejemplo, facturar elementos que aunque físicamente se estén viendo, pero no aparezcan registrados en el sistema de inventarios se puede tornar imposible con un sistema de información que controle la consistencia de la información.
Las decisiones a este nivel se limitan a seleccionar la aplicación que más se acerque a mis requerimientos, y luego adquirir la tecnología que la debe soportar, entre la que se encuentra los servidores, el sistema operativo, y las bases de datos. En este campo se encuentran por lo general varios caminos. Uno es acatar estrictamente la recomendación del proveedor de la solución aplicativa, pero también los proveedores han desarrollado sus aplicaciones "independientes" de plataforma, lo que deja de nuevo la decisión de parte del cliente. Por otro lado, se tiene la decisión de si aprovechar los reducidos costos de sistemas de licencia gratuita para las bases de datos y el sistema operativo, o si por el contrario se tiene mayor "tranquilidad" con sistemas de mayor costo con respaldo de empresas establecidas.
Si ya se cuenta con sistemas integrados para las gestiones operativas, el siguiente paso es obtener y/o desarrollar sistemas para el manejo de información entre empresas para atender las relaciones de empresa ampliada, tanto con los clientes como con los proveedores. Durante el 2002 y todavía persiste durante este año, hay mucho énfasis en el tema del CRM (administración de la relación con el cliente) sin embargo estas aplicaciones requieren mucho más de una cultura corporativa y la definición de políticas de atención a los clientes (canales, consumidor final, clientes) y su administración a través del sistema, políticas todavía carentes en muchas empresas y que son por lo general la razón del fracaso de más del 70% de los proyectos de CRM.
En el otro sentido, también hay mucho énfasis en el SCM (administración de la cadena de suministro) donde tal vez hay más "teoría" y cultura al interior de la empresa, como enseñanzas de procesos de Calidad Total y Justo a Tiempo. Sin embargo, los costos de implementación siguen siendo altos y dependientes de poner de acuerdo a muchos jugadores.
Quedan también pendientes el desarrollo de sistemas de información gerencial, que requiere aún más del manejo de conceptos administrativos basados en objetivos y cumplimiento de logros, temas todavía muy lejanos en la mayoría de las empresas.
Lo más difícil de la decisión sobre la selección de tecnologías no es la tecnología en si misma, sino el apareamiento entre la tecnología y el nivel de cultura informática de la empresa. A esto se le adiciona que la tecnología que se seleccione hoy tiene que ser un elemento sobre el cual se construyen los próximos bloques de la arquitectura, por lo que es indispensable que se tengan en cuenta el uso de estándares aprobados de industria para garantizar la interacción entre el ERP, el SCM, el CRM y el SIG.
Todas estas consideraciones solo aplican si usted decide adquirir aplicaciones. En caso que decida elaborarlas, las decisiones son de otra índole las cuales presentaremos en una próxima entrega.
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