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Palazos de Ciego
José Camilo Daccach T.
No deje sus proyectos a la deriva ni dé palazos de ciego evitando establecer unos objetivos claros para el aprovechamiento de las tecnologías de Internet.
Por pequeña que sea una empresa hoy, se tiene algún sistema de información, y en la gran mayoría de las mismas, estos sistemas de información están soportados en una infraestructura tecnológica.
Ya la información no es solo la parte transaccional que se tenía antes como objetivo primordial, que reúne la facturación, las cuentas por cobrar, los inventarios o la contabilidad. La infraestructura tecnológica que en un principio estaba aislada y dedicada exclusivamente a estos menesteres, ahora también reúne un complejo conjunto de tecnologías "anexas" como la telefonía, el fax, y otros medios de comunicación, además de sistemas de vigilancia, intranet y sistemas de Chat. Estas herramientas están a disposición de los clientes y los empleados de la empresa para desarrollar efectivamente su trabajo y sus gestiones, pero poco se invierte en el establecimiento de unos objetivos que permitan analizar con criterios claros el éxito o el impacto del uso de las mismas en el curso de los negocios.
Elementos tan sencillos como establecer una campaña publicitaria en la Web y no saber qué esperar de ella, o generar una campaña por radio y televisión y no establecer cuales son los resultados que la permiten calificar entre mala, regular o buena, hacen difícil realmente medir el trabajo de los diferentes medios y por ende pueden echar al traste todo un proyecto.
En muchas industrias ya se conocen cifras del impacto que tienen cambios a nivel personal, sobre el rendimiento de los mismos. También hay estudios que permiten analizar comportamientos y tendencias del consumidor ante diferentes variables. Aunque el mundo y el consumidor es cambiante, las tendencias son las que nos darán la pauta sobre hacia adonde se dirige este cambio.
Una y otra vez nos vemos enfrentados a solicitudes de ejecutivos que quieren analizar efectos de algún cambio con base en hechos y datos, como debe ser, pero no se ha previsto desde un principio qué es exactamente lo que se quiere evaluar. Es sencillo establecer, en la mayoría de los casos, la metodología de hipótesis, establecimiento del sistema de prueba de la misma, y la evaluación de los resultados del experimento. Sin embargo somos muy ágiles en el diseño del experimento, y por la falta de análisis previo mediante el establecimiento de hipótesis, los resultados no ayudan ni a corroborar ni a contradecir absolutamente nada. Son simples datos fríos sobre los cuales no se puede tomar acción.
El desarrollo de estrategias utilizando las tecnologías de Internet no escapa a esta problemática. Por lo general las personas en los departamentos de mercadeo han estado acostumbradas a la generación de medios publicitarios sobre los cuales la medición se da por verdadera, e inclusive se incorpora dentro de las medidas de evaluación del éxito de la campaña. Se establecen objetivos claros y se tiene la herramienta de evaluación.
Por alguna razón cambiamos el rasero cuando se utilizan las tecnologías de Internet. En algunos casos por desconocimiento, en otros por simple facilidad de no definir objetivos de tal manera que cualquiera que sea el resultado pueda ser o vanagloriado o fustigado.
No deje sus proyectos a la deriva ni de palazos de ciego evitando establecer unos objetivos claros para el aprovechamiento de las tecnologías de Internet.
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