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¿Conectividad a que?
José Camilo Daccach T.
Por lo menos la tendencia de aumentar la penetración de la conectividad es la adecuada. Lo que surge es la pregunta de algo más de fondo, y es ¿para qué nos queremos conectar?
Cuadro triple derecha
El año pasado se llevó a cabo el Consejo Comunal al que nos tiene acostumbrados el Presidente Uribe en Colombia, pero esta vez dedicado en forma exclusiva al tema de las tecnologías de información y comunicaciones, TIC. El Plan de Gobierno 2006-2010 incluye los siguientes ejes de política para el sector:
- Todos los colombianos conectados e informados
- Consolidación y modernización institucional que genere un sector estratégico para el país
- Desarrollo y competitividad de la industria de telecomunicaciones e informática
- Política para la televisión pública y la radio.
Trataremos en este espacio los temas de conectividad, y realmente para qué es que queremos y necesitamos conectividad (así no esté en los planes del Gobierno).
La conectividad es a Internet, pero hay que definir exactamente qué se quiere por esta conectividad. En principio, se quiere tener a todos los colombianos conectados, y aunque en un principio una conexión por MODEM a la Internet podría ser suficiente, hoy una conexión de banda ancha es indispensable. No cualquier banda ancha, se requiere además de la conectividad permanente, que haya unas velocidades de transmisión por encima de 400k.
La cobertura de un país como Colombia, en toda su extensión, no es fácil con medios alambrados, y menos si se le suman los problemas de orden público, que aunque bajo control, todavía genera cierta inestabilidad en la disponibilidad de servicios básicos como la energía, que decir de la conectividad a Internet. Esto hace entonces que se busquen alternativas inalámbricas para generar la masificación del acceso a la Internet. Ya hoy están asignados 55 permisos par 9 operadores en 32 departamentos para manejar lo que se conoce como WiMax. Se esperan los servicios, ojala a precios asequibles, de tal manera que la verdadera masificación se pueda dar. Se espera que para el final del cuatrienio en el 2010 haya 30.1 usuarios de Internet por cada 100 habitantes, y que haya 25.5 usuarios de banda ancha por cada 100 habitantes. Cifra en nuestro concepto muy baja si comparamos con penetraciones que se tiene hoy en países desarrollados. La conexión a Internet no da espera, y entre más nos demoremos en proveer la conectividad, más altos serán los requerimientos para las nuevas conexiones.
Hay también proyectos de cobertura en centros específicos, bajo el proyecto Compartel, por ejemplo, se espera tener una cobertura del 100% de los 20 corregimientos departamentales, subiendo del 20% en el que se encuentra hoy. Para esto se espera al final del cuatrienio tener 10,000 centros de acceso comunitario a Internet instalados y operando. Estarán dotados obviamente de los respectivos equipos para operar. Se acaba de aprobar una inversión millonaria para convertir los Compartel en centros de tecnología apropiada para las necesidades de hoy.
Por otra parte, hay planes para dotar a instituciones educativas con conexión de banda ancha a Internet que permitiría avanzar también en el cubrimiento del servicio además de dar acceso al mundo de información y a los portales educativos de interés para los educandos.
Por último, en el tema de conectividad, hay un gran cambio que se debe estudiar, y es el impacto de la penetración de telefonía celular en el país. Se estima que más de la mitad de los habitantes tiene un teléfono celular, lo que haría pensar en esta red como habilitadora de un aumento radical en la penetración, sin embargo le falta muchísimo a la red de celulares para considerarla como apta para la conectividad de banda ancha que requerimos.
Adicionalmente hay programas como el de Computadores para Educar que estima entregar más de 25,000 PC's en entidades educativas, y la eliminación del impuesto de ventas para equipos por debajo de aproximadamente US$700. Estos incentivos invitan a la inversión en equipamiento que debe acompañar la conectividad.
Por lo menos la tendencia de aumentar la penetración de la conectividad es la adecuada. Lo que surge es la pregunta de algo más de fondo, y es ¿para qué nos queremos conectar?
Relaciones Interpersonales, Educación virtual, Salud mediante telemedicina, Gobierno en línea, contenidos de entretenimiento, construcción de conocimiento, generación de sinergias, interacción económica, y mucho más podemos hacer conectados. En la próxima entrega analizamos las propuestas de trabajo del Gobierno y nuestras consideraciones al respecto.
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