Si realmente se quiere que la estrategia digital de los negocios de los resultados que puede dar y alcance todo su potencial, no puede valerse de un “hombre orquesta” y esperar que así funcione.

La tecnología de Internet avanza a pasos agigantados, y lo mismo sucede con la aplicación de las mismas a los negocios. Por ende, el responsable por estas tecnologías en las empresas cada vez debe abarcar más terreno y se le exigen más habilidades y competencias

No es nuevo el cargo de Webmaster así como tampoco el de Community Manager, sin embargo al parecer siguen siendo los depositarios de esas tareas que nadie quiere hacer o que no sabe cómo hacer, o que realmente no tiene idea que se deben hacer.



No perdamos de vista que vamos rápidamente hacia la empresa digital, y una sola persona no podrá manejar todo lo que esto requiere.

Iniciamos con un simple proceso de creación de un sitio Web. Luego pasamos a la administración del contenido en el mismo, y posteriormente al uso estratégico de ese sitio Web (y otras herramientas complementarias) para generar mayores ingresos. Es claro por la descripción de cada una de las tareas, que requieren habilidades distintas y por lo tanto competencias distintas, tan distintas que se podría suponer que son personas distintas, sin embargo todas recayeron sobre el Webmaster (o a quien encargamos de estas tareas).

En el tema de manejo de comunidades, se inicio con una tenue participación en redes sociales, luego administrando la comunidad para generar movimiento y tráfico a partir de la misma, y ahora también forman parte de la estrategia global de comunicación de la compañía, y debe aportar a logro de los objetivos empresariales, de una u otra manera. Repetimos aquí, son funciones que requieren habilidades y competencias y por lo general personas distintas, pero todas las debe hacer el Community Manager hoy.

No es necedad. Es bien probable que la mayoría de las empresas ejecutando estas técnicas o aprovechando estas tecnologías, no tengan claramente establecidas los objetivos, las estrategias y por ende la asignación de las responsabilidades.

Para una adecuada aplicación de estas tecnologías al negocio, se requiere que haya un grupo interdisciplinario que desde cada disciplina, apoye al logro de los objetivos planteados. Hay un proceso que se debe seguir, como en todo esquema de calidad, para planear, ejecutar, medir y ajustar, y en este proceso participa este grupo interdisciplinario, cada uno desde su especialidad.

La planeación implica determinar los objetivos de para qué se van a utilizar estas tecnologías, o la definición de los nuevos objetivos a partir de los resultados del período anterior. Si bien la parte técnica, o el webmaster, o el community manager, o como lo queramos llamar ahora, es responsable por la habilitación y la obtención de las estadísticas y generar cualquier cantidad de información, no tendrá las distinciones suficientes ni es responsable por el análisis de los resultados a la luz del negocio, el impacto sobre las estrategia y determinar la dirección a seguir.

Una vez determinada la dirección, es necesario implementar las estrategias. Aquí se requieren distinciones en el diseño Web, en la usabilidad, en la conformación de comunidades, en lograr el enganche de los miembros de la comunidad, en la generación de virilidad, posicionamiento en los buscadores, entre muchas otras actividades.



Hace unos años, todas estas tareas se podían encontrar en una sola persona, e inclusive se contrataba con terceros por horas al mes. Realmente no era mucho lo que había que hacer en este campo, no había tanta tecnología ni tanta exigencia. Hoy el avance de la tecnología requiere súper especialistas. Tomando por ejemplo el desarrollo para ambientes móviles, el “generalista” podrá diseñar, pero el especialista en cada una de las plataformas podrá construir para esa plataforma específica.

Aquí se cierra el ciclo, otra vez con la métrica de las nuevas estrategias, y el ajuste a las actividades para validar el logro de objetivos.

Si realmente se quiere que la estrategia digital de los negocios de los resultados que puede dar y alcance todo su potencial, no puede valerse de un “hombre orquesta” y esperar que así funcione.

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